Connect with us

Politica

Estados Unidos y Rusia se reúnen para abordar la guerra en Ucrania: ¿una ventana para la paz?

Publicado hace

en

En un encuentro de alto voltaje diplomático, los jefes de la diplomacia de Estados Unidos y Rusia, Marco Rubio y Serguéi Lavrov, sostuvieron este jueves una conversación bilateral en los márgenes de la reunión de cancilleres de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Filipinas, país que ostenta la presidencia rotatoria del bloque.

El cara a cara, que duró más de lo previsto según fuentes cercanas, se centró en el conflicto ucraniano y en la búsqueda de posibles vías para poner fin a una guerra que se acerca a su tercer año. La cita ocurre en un momento de máxima tensión, con los combates intensificándose y las posiciones de las partes más enconadas que nunca.

La versión de Moscú: inadmisibilidad del armamento a Kiev

El Ministerio de Exteriores ruso emitió un comunicado en el que detalla que Lavrov informó a su homólogo sobre “la situación real a lo largo de la línea de contacto” y enfatizó “la inadmisibilidad de seguir armando al régimen de Kiev”. La nota añade que ambos cancilleres mantuvieron un “exhaustivo intercambio de opiniones” sobre una amplia gama de asuntos bilaterales e internacionales.

Moscú aprovechó la ocasión para arremeter contra los países europeos, a quienes acusó de impulsar políticas “desestabilizadoras” que, según la cancillería rusa, buscan infligir una “derrota estratégica” a Rusia. La sombra de la OTAN y la ampliación hacia el este volvió a planear sobre la conversación, como ha sido constante en la retórica del Kremlin desde el inicio de la invasión.

La visión de Washington: “No hablar sería irresponsable”

La víspera del encuentro, Rubio había anticipado el tono de su intervención. “La guerra en Ucrania ha dificultado en muchos sentidos la capacidad de Rusia y Estados Unidos para encontrar puntos en común”, reconoció, pero advirtió: “Somos los dos países con mayores arsenales nucleares del planeta. Para nosotros, no hablar sería imprudente e irresponsable”.

El secretario de Estado insistió en que, pese a las diferencias, Washington está dispuesto a “desempeñar un papel constructivo” para poner fin al conflicto. “Necesitamos tener una relación con el Gobierno ruso, aunque tengamos áreas de desacuerdo”, subrayó.

El misterioso legado de la cumbre Trump-Putin

Uno de los puntos más enigmáticos de la conversación fue la referencia de Lavrov a las propuestas planteadas en la cumbre de agosto de 2025 entre los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin. El canciller ruso afirmó que Moscú considera que, “por el momento”, Washington no ha renunciado a esos planteamientos.

Aunque el contenido exacto de aquellas proposiciones no ha sido revelado oficialmente, la prensa occidental informó en su momento que Trump habría mostrado disposición a aceptar la anexión rusa del Donbás a cambio de un cese de las hostilidades. Lavrov “reafirmó la disposición de Rusia a una solución política y diplomática”, según el comunicado posterior al encuentro.

Un deshielo congelado

Las negociaciones de paz entre Moscú y Kiev, con mediación de Washington, se encuentran estancadas desde febrero pasado, cuando Estados Unidos lanzó su ofensiva contra Irán, un giro geopolítico que reconfiguró las prioridades de la Casa Blanca y dejó en suspenso los avances logrados hasta entonces.

Desde ese punto de inflexión, los ucranianos han incrementado sus ataques contra la retaguardia rusa, mientras Moscú ha intensificado sus bombardeos sobre Kiev y el estratégico puerto de Odesa, en el mar Negro, escalando una espiral de violencia que parece no tener fin.

El único mediador posible

Rubio fue claro al postular a Estados Unidos como el actor imprescindible para desbloquear la situación. “Creemos que ahora mismo —y creo que los rusos estarían de acuerdo— probablemente somos el único país del mundo que puede desempeñar ese papel”, afirmó el miércoles ante los medios.

Por su parte, Lavrov ha mostrado en los últimos meses un creciente desagrado hacia las declaraciones de su contraparte estadounidense, quien calificó la campaña militar rusa como un “fracaso estratégico” y aseguró que Moscú no tiene opciones de ganar la guerra. Sin embargo, el diálogo no se ha roto, y Manila fue el escenario elegido para un nuevo intento de acercamiento.