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Filtración sobre millonario salario desata crisis en FIFA: Infantino en la mira de UEFA y Concacaf
Una filtración periodística ha puesto en el centro de la tormenta a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, después de que se conociera que su fallido proyecto para privatizar el Mundial y otros torneos de la organización incluía un paquete salarial de 30 millones de dólares anuales más bonos, cifra que multiplica por cinco los aproximadamente 6 millones que percibe en la actualidad.
El informe, publicado por el reportero Martyn Ziegler en el diario británico The Times, salió a la luz tras el rechazo frontal de la UEFA al plan impulsado desde la cúpula del fútbol mundial. Según los denunciantes del proyecto, el beneficio económico personal para Infantino habría sido uno de los motores de la iniciativa, que contemplaba la venta de activos comerciales de la Copa del Mundo y de todas las competiciones FIFA.
“Ya no le importa el fútbol”
El escándalo ha reforzado la postura de los principales opositores al proyecto, quienes sostienen que al dirigente suizo “ya no le importa el fútbol” y que su única motivación sería acumular más riqueza a través del torneo más importante del planeta.
La reacción no se hizo esperar. Tanto UEFA como Concacaf emitieron comunicados en los que cuestionan abiertamente la continuidad de Infantino al frente de la FIFA. El organismo europeo fue contundente: “No podemos seguir así, con planes secretos que se tramitan por la vía rápida, ideados por personas anónimas y de dudoso beneficio para el deporte. Debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas”.
Por su parte, Concacaf, la confederación que agrupa a Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, calificó el episodio como “un acto unilateral y flagrante de mala gestión y liderazgo” que se inscribe en “un patrón de errores y comportamientos similares”. El comunicado concluyó con un llamado a “un análisis exhaustivo de esta presidencia”.
Un futuro incierto
El proyecto privatizador, que finalmente fue desechado por la FIFA, ha dejado un tendido de desconfianza entre las confederaciones y abierto un frente interno que podría poner en riesgo la reelección de Infantino, cuyo mandato ha estado marcado tanto por la expansión comercial del fútbol como por polémicas en torno a su estilo de gestión. La filtración del salario millonario agrega ahora un ingrediente de codicia personal al debate sobre el rumbo del organismo rector del fútbol mundial.











