Principal
Irán cierra el estrecho de Ormuz y acusa a Estados Unidos de incumplir acuerdo sobre Líbano
Las Fuerzas Armadas de Irán han ordenado este sábado el cierre del estrecho de Ormuz al tránsito marítimo, en una escalada de tensiones que sacude la región tras los recientes bombardeos israelíes contra el sur de Líbano. La medida, anunciada por el Cuartel General Central Jatam al Anbiya, supone el primer golpe de efecto de Teherán ante lo que considera un “incumplimiento flagrante” de los compromisos adquiridos por Washington.
El cierre del estratégico paso marítimo, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, se produce apenas una semana después de que Irán y Estados Unidos alcanzaran un acuerdo provisional para poner fin a las hostilidades en todos los frentes. Dicho entendimiento incluía la reapertura del estrecho, bloqueado por Teherán desde el pasado 28 de febrero, y el cese de los ataques en Líbano.
“Respuesta ante el incumplimiento del enemigo”
En un comunicado difundido por la agencia oficial IRNA, el alto mando militar iraní ha responsabilizado directamente a Estados Unidos por no frenar la ofensiva de su aliado Israel. “En vista del incumplimiento y la clara violación por parte de Estados Unidos de la primera cláusula del memorando de entendimiento para poner fin a la guerra, y en respuesta a las continuas violaciones del alto al fuego por parte del régimen sionista en el sur de Líbano, se anuncia que el estrecho de Ormuz será cerrado al tránsito de embarcaciones”, reza el texto oficial.
El Cuartel General ha calificado esta acción como el “primer paso” de una respuesta más amplia, y ha lanzado una advertencia explícita: “En caso de que continúe la agresión, se han planificado y se ejecutarán nuevas medidas para obligar al enemigo a cumplir sus obligaciones”.
Nuevos bombardeos pese a la tregua
Los ataques israelíes contra el sur del Líbano han proseguido durante la jornada del sábado, causando al menos siete víctimas mortales en lo que supone una nueva violación del alto el fuego anunciado el viernes por fuentes estadounidenses e israelíes que solicitaron el anonimato. Tel Aviv ha justificado sus acciones como represalia por el lanzamiento de proyectiles por parte del grupo chií Hizbulá, aunque ha insistido en que mantiene su compromiso con la tregua.
Irán, por su parte, ha denunciado la “despiadada matanza” y el desplazamiento forzoso de cientos de miles de personas en territorio libanés, así como la permanencia de fuerzas israelíes en el sur del país. Como consecuencia de esta escalada, Teherán ha suspendido las negociaciones previstas para el viernes con Estados Unidos, que tenían como objetivo alcanzar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní. Por el momento, no se ha fijado una nueva fecha para la reanudación de los diálogos.
Un pulso geopolítico de alto riesgo
El cierre del estrecho de Ormuz representa un movimiento calculado por parte de Irán para ejercer presión tanto sobre Washington como sobre sus aliados regionales. Esta vía marítima, ubicada entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, es considerada uno de los puntos neurálgicos del comercio energético mundial. Su bloqueo podría disparar los precios del crudo y generar inestabilidad en los mercados internacionales.
Cabe recordar que Washington ya respondió anteriormente al cierre del estrecho con un cerco naval sobre puertos y buques iraníes a mediados de abril, lo que evidencia la fragilidad de los acuerdos alcanzados y la volatilidad de una región donde las hostilidades parecen perpetuarse.











