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Nacional

“Los Primos” y el tesoro oculto: vicealmirantes de la Marina operaban red de huachicol fiscal con documentos de seguridad nacional

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El llamado “huachicol fiscal” volvió a sacudir al país este 7 de septiembre, cuando la fiscal general Ernestina Godoy expuso los alcances de una investigación que ha puesto en el centro del escándalo a dos altos oficiales de la Secretaría de Marina. Se trata de Manuel Roberto “N”, vicealmirante, y Fernando “N”, contralmirante, ambos identificados como los líderes de una red de contrabando de hidrocarburos que se hacía llamar “Los Primos”.

Lo que comenzó con el aseguramiento de 10 millones de litros de diésel en el puerto de Altamira, Tamaulipas, derivó en hallazgos mucho más perturbadores. Según el video difundido por Godoy en el canal oficial de la Fiscalía General de la República (FGR), los investigadores dieron con una bodega en la Ciudad de México que el vicealmirante Manuel Roberto mantenía en renta. En su interior no solo encontraron objetos de lujo y listas de aduanas marítimas, sino también expedientes del personal naval y, lo más grave, documentación de seguridad nacional clasificada como reservada y confidencial, además de armas sin registro.

“Ahí había documentos que comprometen la seguridad del país”, declaró la fiscal, quien adelantó que las indagatorias continuarán para deslindar responsabilidades de otros posibles involucrados.

El modus operandi de una red con “privilegios”

La investigación revela una operación milimétricamente orquestada. Los buques, cargados con hidrocarburos, zarpaban desde Texas, pero al llegar a México, la maniobra fraudulenta comenzaba: declaraban el cargamento como aceite o aditivos, lo que modificaba su tratamiento fiscal y permitía evadir impuestos.

Pero el engaño no terminaba ahí. La FGR documentó que servidores públicos y agentes aduanales coludidos facilitaban el ingreso mediante inspecciones simuladas y muestras superficiales, manipulando los volúmenes reales para que el combustible pasara como si nada. Incluso, la red tenía calendarizado el día de arribo de cada barco para desactivar las cámaras de vigilancia y borrar cualquier evidencia de las descargas.

Una vez en tierra, el hidrocarburo se distribuía a través de empresas legalmente constituidas, mientras compañías fachada y triangulaciones financieras daban apariencia de legalidad a las ganancias obtenidas.

Operación en cinco estados

La Fiscalía ha identificado operaciones de esta misma red en Tamaulipas, Baja California, Colima, Sonora y la Ciudad de México, lo que sugiere una capilaridad sorprendente en el territorio nacional. Además de los dos oficiales navales, se investiga la participación de otros servidores públicos y agentes aduanales que habrían facilitado el contrabando a cambio de beneficios económicos.

Ernestina Godoy confirmó que la indagatoria está lejos de concluir y que el objetivo es llegar hasta las últimas consecuencias: “Determinar la responsabilidad de todas las personas coludidas, sin importar su rango o posición”.