Nacional
Paro de la CNTE deja sin clases a 1.4 millones de alumnos; Oaxaca, el estado más afectado
El paro nacional indefinido convocado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ya afecta a un millón 390 mil 673 estudiantes de educación básica en todo el país, según cifras oficiales de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
La dependencia federal detalló que, hasta el momento, 88 mil 106 docentes se han sumado a las movilizaciones, lo que ha provocado el cierre de miles de planteles en al menos cinco entidades federativas. Oaxaca encabeza la lista con 10 mil 653 escuelas suspendidas, seguido de Chiapas (2 mil 392), Zacatecas (2 mil 81), Guerrero (mil 380) y Michoacán (767).
El costo económico de la protesta
Más allá del impacto académico, el paro empieza a dejar huella en las finanzas públicas. De acuerdo con Horacio Martínez, académico del Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José María Morelos”, durante los primeros diez días de suspensión de labores se habrían perdido 586 millones de pesos en concepto de nómina magisterial. El investigador advirtió que, de prolongarse la movilización, esa cifra podría superar los 879 millones de pesos, lo que representa un duro golpe para los presupuestos estatales.
La CNTE ratifica su postura y anuncia más acciones
En conferencia de prensa, integrantes de la Coordinadora confirmaron que el paro nacional sigue vigente y que no descartan nuevas acciones de presión en los próximos días. “Seguiremos con las movilizaciones políticas durante esta semana, con el plantón que mantenemos en las principales calles del Centro Histórico de la Ciudad de México, y con actividades en los estados donde la CNTE tiene presencia”, declaró una vocera del gremio.
Asimismo, los líderes magisteriales insistieron en que mantienen su disposición al diálogo con el Ejecutivo federal, en contraste con la postura expresada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha descartado por ahora un encuentro directo con la organización.
La respuesta del Gobierno federal
Desde su conferencia matutina conocida como “La Mañanera del Pueblo”, la mandataria mexicana fue clara al señalar que no tiene previsto reunirse con los representantes de la CNTE. En su lugar, informó que la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Educación Pública sostendrán mesas de trabajo en las entidades afectadas, con el objetivo de atender las demandas del magisterio sin necesidad de un cara a cara en la capital del país.
Sheinbaum Pardo recordó que su administración ya ha compartido propuestas concretas con la Coordinadora y que, en el último encuentro formal, se instaló una mesa técnica permanente para dar seguimiento a los puntos acordados. “El Gobierno de México está actuando con responsabilidad y buscando soluciones, pero no vamos a ceder ante presiones que afectan a la niñez”, subrayó.
Un conflicto que se recrudece
El paro de la CNTE, que comenzó hace poco más de una semana, ha escalado en intensidad y cobertura, convirtiéndose en uno de los primeros grandes desafíos sociales para la administración de Sheinbaum. Mientras los maestros exigen, entre otras cosas, la abrogación de la reforma educativa y mejores condiciones laborales, el Gobierno federal mantiene una estrategia de desgaste, apostando por el diálogo regionalizado y evitando ceder al plantón capitalino.
Por ahora, los alumnos de primaria, preescolar y secundaria en Oaxaca, Chiapas, Zacatecas, Guerrero y Michoacán continúan sin clases, a la espera de que las posturas se acerquen. La CNTE ha advertido que su lucha es a largo plazo, mientras el Ejecutivo federal insiste en que no habrá marcha atrás en sus políticas educativas.











