Internacional
Putin admite que poner fin a la guerra en Ucrania es más complejo de lo que Trump esperaba
El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró este jueves que resolver el conflicto en Ucrania ha resultado ser una tarea más difícil de lo que el mandatario estadounidense, Donald Trump, imaginaba en un principio.
“Él mismo (Trump) habló de que no esperaba que fuera tan difícil (resolver la guerra de Ucrania). Desde fuera algunas cosas pueden no parecer tan complicadas, pero al profundizar en el asunto, resulta que hay bastantes factores desconocidos y que son importantes”, afirmó Putin durante un encuentro con representantes de las principales agencias de noticias mundiales celebrado en San Petersburgo.
En su intervención, el líder ruso sostuvo que su país se mantiene firme en lo acordado durante las conversaciones del año pasado con Trump en Anchorage, Alaska. “Las propuestas del presidente Trump bien podrían constituir la base de acuerdos de paz”, indicó, y subrayó que dicha “propuesta exige concesiones por ambas partes, incluida Rusia”.
Putin dijo creer que su homólogo estadounidense está firmemente comprometido con la búsqueda de la paz en territorio ucraniano, aunque reconoció las dificultades que entraña el proceso.
Lavrov: “La guerra de Biden se convirtió en la guerra de Trump”
Paralelamente, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, lanzó una dura crítica al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al señalar que “la guerra de (Joe) Biden se convirtió en la guerra de (Donald) Trump”.
Lavrov recordó las declaraciones previas del actual presidente estadounidense: “Nuestros colegas nos decían todo el tiempo y Donald Trump lo dijo públicamente: si yo hubiera sido presidente, la guerra en Ucrania no habría ocurrido, es la guerra de Biden, nadie la necesita, muere gente”.
El canciller ruso no ocultó su sorpresa por los recientes comentarios de Rubio, quien acusó especialmente a Rusia de no estar dispuesta a hacer concesiones en el marco de las negociaciones para poner fin al conflicto. Lavrov consideró que ese giro discursivo representa un cambio significativo en la postura estadounidense.











