Internacional
Atentado con camión bomba en Cúcuta sacude a Colombia a días de la investidura presidencial
Un camión cargado con explosivos estalló en la madrugada de este sábado en las inmediaciones de la central de abastos Cenabastos, en la ciudad de Cúcuta, a escasos metros de la frontera con Venezuela, en un ataque que dejó al menos ocho policías y tres civiles heridos.
El vehículo, que logró pasar desapercibido entre la decena de camiones de carga que transitan diariamente por la zona, fue abandonado estratégicamente cerca del comando de la Policía de Cúcuta, lo que hace suponer que ese era el objetivo principal del atentado. Tras la detonación, además, se lanzaron varios artefactos explosivos adicionales en la misma área, según los primeros reportes oficiales.
Un nuevo desafío para el próximo mandatario
El ataque ocurre a solo seis días de que Abelardo de la Espriella asuma la Presidencia de Colombia, lo que reaviva las alarmas sobre la crisis de seguridad que atraviesa el país y que se perfila como uno de los principales desafíos de su administración entrante.
El presidente electo reaccionó de inmediato a través de su cuenta en X, donde condenó enérgicamente el atentado y expresó su solidaridad con las familias de los uniformados heridos. “Estos hechos no quedarán impunes”, aseguró en su mensaje, en el que también reiteró su compromiso con el orden y la justicia.
Recompensa y hermetismo en la investigación
Las autoridades colombianas ofrecieron una recompensa de hasta 130 millones de pesos (aproximadamente 32.000 dólares) para quienes aporten información que permita identificar y capturar a los responsables del atentado.
Hasta el momento, los equipos de investigación no han confirmado si el ataque está vinculado directamente con la próxima investidura presidencial o si responde a la violencia estructural que desde hace años afecta a la región nororiental del país, un corredor clave para el narcotráfico y los grupos armados ilegales.
El gobierno saliente, en tanto, desplegó refuerzos de seguridad en la zona y mantiene un hermetismo sobre posibles líneas de investigación, mientras la ciudadanía cucuteña amaneció conmocionada por un hecho que, a las puertas de un nuevo mandato, vuelve a poner en el centro del debate la fragilidad de la seguridad en varias regiones de Colombia.











