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Salud

Alerta en Nueva York: brote de legionelosis deja cinco muertos y decenas de hospitalizados

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El Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York se encuentra en estado de alerta tras confirmar un brote de legionelosis en el distrito de Manhattan que ha cobrado la vida de cinco personas y ha dejado decenas de afectados. El último reporte oficial, correspondiente al 21 de julio, contabiliza 82 casos confirmados de esta enfermedad respiratoria, ocho hospitalizaciones activas y 56 pacientes que ya han recibido el alta médica.

La bacteria Legionella pneumophila, responsable del brote, fue detectada en 34 torres de refrigeración pertenecientes a 33 edificios del Upper East Side, una de las zonas residenciales más emblemáticas de la ciudad. Las pruebas se activaron después de que dos personas presentaran síntomas compatibles con la enfermedad en un radio que abarca tres códigos postales.

¿Qué es la legionelosis y cómo se contagia?

La legionelosis, también conocida como enfermedad del legionario, es un tipo de neumonía grave causada por la bacteria Legionella. Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, este microorganismo vive de forma natural en lagos y arroyos de agua dulce, pero en concentraciones tan bajas que no representan un riesgo para la salud.

El problema surge cuando la bacteria encuentra condiciones propicias para multiplicarse en los sistemas de agua domésticos: temperaturas entre 25 y 45 grados Celsius, agua estancada o de movimiento lento, y la presencia de biopelículas en superficies húmedas. La falta de desinfección regular agrava el escenario.

La infección se produce principalmente por inhalación de vapor contaminado o, en menor medida, por ingestión de agua potable que contenga la bacteria. Entre las fuentes más comunes de contagio se encuentran cabezales de ducha, grifos, bañeras de hidromasaje, fuentes decorativas, torres de refrigeración y sistemas de plomería complejos.

Un dato poco conocido: la bacteria también puede reproducirse en el depósito de líquido limpiaparabrisas de los vehículos, especialmente si se llena con agua corriente en lugar del líquido especial.

Afortunadamente, ni la legionelosis ni la fiebre de Pontiac —una variante más leve— se transmiten de persona a persona.

Síntomas y grupos de riesgo

Los síntomas de la legionelosis son similares a los de otras neumonías: tos, fiebre, dolor de cabeza y muscular, dificultad para respirar, confusión y, en algunos casos, diarrea o náuseas. Los signos pueden aparecer hasta 14 días después de la exposición a la bacteria, por lo que las autoridades advierten que el número de casos podría seguir aumentando en los próximos días.

Si bien la mayoría de las personas sanas expuestas a la Legionella no llega a enfermar, existen factores de riesgo que aumentan la vulnerabilidad: ser fumador activo o pasivo, tener 50 años o más, padecer enfermedades pulmonares crónicas (como EPOC o enfisema), diabetes, insuficiencia renal o hepática, o contar con un sistema inmunológico debilitado por cáncer, VIH, trasplantes o tratamientos de quimioterapia.

La respuesta de las autoridades

El Departamento de Salud de Nueva York confirmó que las torres de refrigeración identificadas como el foco del brote ya han sido desinfectadas en su totalidad, por lo que consideran que la fuente original ha sido eliminada. Hasta el 21 de julio, se registraban seis días sin nuevos casos y diez días sin personas con síntomas recientes, un indicio alentador que, sin embargo, no permite bajar la guardia debido al período de incubación de la enfermedad.

Las autoridades continúan realizando pruebas de cultivo y PCR en otras torres cercanas, aunque confían en que el brote está bajo control.

Recomendaciones para el hogar

Los CDC recomiendan mantener una limpieza regular de cabezales de ducha, grifos, filtros de agua, calentadores y humidificadores. Un truco sencillo para reducir la proliferación de bacterias en grifos y regaderas es dejar correr el agua fría al máximo durante dos minutos, seguido de agua caliente por el mismo periodo. También se puede desinfectar sumergiendo las piezas en vinagre o usando cloro diluido.

Para aparatos que utilizan agua, se sugiere hervir el agua y dejarla enfriar antes de usarla en la limpieza, una medida que elimina posibles patógenos.

El brote en el Upper East Side ha puesto nuevamente en el centro de la discusión la importancia del mantenimiento de los sistemas de agua en edificios y viviendas, especialmente en una ciudad donde las torres de refrigeración son parte del paisaje urbano.