El Gacetillero

Mujer pierde el útero y las piernas por un diagnóstico equivocado en hospital del IMSS

La CNDH acaba de publicar una serie de recomendaciones para el IMSS sobre el caso de una mujer que, por un mal diagnóstico en 2018, terminó por perder su útero, un ovario, sus piernas, además de sufrir tres paros cardiacos y un choque séptico en dos sedes del Instituto en Querétaro.

Estas recomendaciones exigen una reparación integral de las violaciones a varios derechos de la entonces paciente, como el derecho a la protección de salud, el derecho a la salud sexual y reproductiva, el derecho a la integridad personal y los daños a su proyecto de vida.

CNDH publica recomendaciones para el IMSS en Querétaro

“En el presente caso se analiza de manera integral el derecho a la salud de V1, considerando que los hechos se generaron a partir de la inadecuada atención médica en el seguimiento del uso del método anticonceptivo DIU, que ella había decidido como su método de planificación familiar, el retiro del mismo, el seguimiento en la atención de este procedimiento y la inadecuada atención que le llevó a tener una sepsis de importancia llevándola a que le extirparan el útero, un ovario y, finalmente, amputarle las dos piernas”.

Aquí el resumen de la Comisión Nacional de Derechos Humanos que tomó la denuncia hecha por una joven de 27 años en 2019 y en la que está relacionado el personal de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 9 y el Hospital Regional 1 del IMSS Querétaro.

Además de que involucra una serie de diagnósticos erróneos, la atención deficiente que desencadenó el diagnóstico de una infección en las vías urinarias y colitis.

Todo comenzó el 11 de septiembre de 2018, cuando la joven acudió a la UMF 9 de Querétaro por un dolor abdominal que ya llevaba dos semanas —previo a esta consulta, la mujer ya había ido al área de Urgencias.

A ella le diagnosticaron una infección en la vías urinarias y colitis. Le dieron un tratamiento, sin realizar estudios de rayos X o de laboratorio. O sea, le dieron un diagnóstico sin análisis y sólo tomando como referencia los síntomas.

Los dolores persistieron. La joven regresó a la UMF, pero el personal insistió en el tratamiento que ya le habían dado. Hasta que el 20 de septiembre acudió al área de ginecoobstetricia del Hospital Regional 1, donde le dijeron que tenían que retirar el DIU porque estaba movido.

El 21 de septiembre fue la operación, realizada con pinzas y no por legrado, sin hacer previo un ultrasonido o rayos X, para conocer la ubicación exacta del DIU. De hecho, la CNHD señaló que en las notas médicas de este expediente no encontró información sobre el estado de la paciente en ese momento o si habían realizado limpieza de cavidad.

La CNDH tampoco encontró evidencias de que tras esta operación el IMSS le diera un tratamiento a la joven.

Octubre de 2018

Lo peor estaba por venir. Los dolores de la joven siguieron. Y de nueva cuenta ella se presentó a la UMF 9 de Querétaro, donde le diagnosticaron una lumbalgia aguda.

Hasta que los dolores fueron más fuertes y en octubre de 2018 la joven regresó al Hospital Regional 1, donde al ver la gravedad del caso —que ponía en riesgo su vida— y tras un choque séptico, terminaron por extirparle el útero y un ovario.

Posteriormente, a la joven le amputaron las piernas, prolongando los daños hasta junio de 2019 cuando amputaron la pierna izquierda.

Exigen reparación de los daños

La CNDH exige al IMSS que dé a la joven —de manera vitalicia— toda la atención médica que necesite como consecuencia de los daños permanentes, que proporcione todos los dispositivos de prótesis y ayuda técnica para su movilidad.

Que dé atención psicológica o psiquiátrica gratuita e inmediata, individual y familiar para la sanación emocional y psíquica de la joven.

Mientras, el IMSS ya respondió que está analizando las recomendaciones de la CNDH.

Con información de Sopitas

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