Economía
Nueva York busca frenar a Amazon: alcalde respalda ley que obligaría a contratar directamente a repartidores
El modelo de entregas de Amazon en Estados Unidos enfrenta su mayor desafío regulatorio hasta la fecha. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció su respaldo a la iniciativa denominada “Delivery Protection Act”, una propuesta legislativa que busca transformar radicalmente la relación laboral entre la compañía y los miles de repartidores que diariamente recorren las calles de la ciudad.
La medida apunta directamente al corazón del sistema logístico de Amazon: los denominados Delivery Service Partners (DSP), empresas externas que actúan como intermediarias en la contratación de los mensajeros. Bajo este esquema, los repartidores no son empleados directos de Amazon, sino que formalmente trabajan para estos socios de entrega, lo que permite a la corporación tecnológica deslindarse de múltiples obligaciones laborales.
Un modelo bajo la lupa
El sistema de DSP ha sido objeto de críticas durante años. Si bien Amazon mantiene un control riguroso sobre las operaciones —definiendo rutas, monitoreando tiempos de entrega y supervisando el desempeño—, las responsabilidades como el pago de salarios, seguros médicos, compensaciones por accidentes y otras prestaciones laborales recaen principalmente en las empresas contratistas.
Esta estructura ha generado un creciente malestar entre defensores de los derechos laborales, quienes señalan que Amazon se beneficia de la fuerza de trabajo sin asumir los costos y obligaciones que corresponderían a un empleador directo.
¿Qué propone la Delivery Protection Act?
La iniciativa respaldada por el alcalde Mamdani busca poner fin a esta práctica al exigir que las compañías que operan centros de distribución en la ciudad contraten directamente a los trabajadores encargados de las entregas. Además, la ley establecería nuevas medidas de seguridad y protección laboral para garantizar condiciones dignas para los repartidores.
El objetivo central es eliminar la figura del intermediario y evitar que grandes corporaciones utilicen esta estrategia para eludir responsabilidades con sus trabajadores, un fenómeno que se ha extendido en la economía de plataformas y que ha sido señalado como una forma de precarización laboral.
La respuesta de Amazon
La compañía no ha tardado en reaccionar. En declaraciones oficiales, Amazon defiende su modelo argumentando que los DSP son negocios independientes y que este esquema ha sido clave para generar miles de empleos en Nueva York. Sin embargo, la empresa fue más allá y advirtió que, de prosperar la iniciativa en sus términos actuales, podría verse forzada a reconsiderar parte de sus operaciones de entrega en la ciudad.
La postura de Amazon refleja la tensión entre el gigante del comercio electrónico y los gobiernos locales que buscan regular sus prácticas. No es la primera vez que la compañía enfrenta presiones regulatorias en materia laboral, pero el respaldo del alcalde neoyorquino otorga un impulso significativo a la propuesta.
¿Un precedente para otras ciudades?
Por ahora, la Delivery Protection Act permanece en fase de propuesta legislativa, pero su avance podría sentar un precedente de gran alcance. De convertirse en ley, Nueva York se convertiría en la primera gran ciudad estadounidense en imponer este tipo de regulación a los modelos de entrega de Amazon, lo que podría inspirar medidas similares en otras jurisdicciones.











