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Rosalía en el ojo del huracán: fans argentinos exigen devolución de boletos y la tildan de “hipócrita”
Lo que comenzó como una celebración por la victoria de España en la final del Mundial 2026 terminó convertido en una tormenta mediática que tiene a Rosalía en el centro de la polémica. La cantante catalana, acostumbrada a los escenarios internacionales, enfrenta ahora una campaña en Argentina que exige la devolución de los boletos para su próximo concierto en el país, mientras otros amenazan con convertir sus presentaciones en una tribuna de cánticos futboleros en lugar de corear sus canciones.
El detonante fue un video publicado por la influencer y exestrella de cine para adultos Mia Khalifa, quien celebró el triunfo de la selección española al ritmo del tema “La Perla”, de la propia Rosalía. En su grabación, Khalifa lanzó una frase que desató la polvareda: “Como suena la vida, ahora que las perlas han sido derrotadas”, en clara alusión a los argentinos.
Rosalía, aparentemente sin percatarse del contexto, compartió el video en sus redes sociales. El gesto, interpretado como una burla hacia la afición albiceleste, encendió la furia de los seguidores argentinos, que no tardaron en calificar la acción como “hipócrita” y “provocadora”.
¿Qué significa “perla” y por qué duele?
El término “perla” no es un simple adjetivo en la canción de Rosalía. En la letra de “La Perla” —incluida en su disco LUX y grabada con Yahritza— la palabra describe a una persona problemática, egocéntrica e insensible: “La decepción local, rompecorazones nacional / Un terrorista emocional, el mayor desastre mundial”, canta la artista.
Que Khalifa aplicara ese calificativo a los argentinos, y que Rosalía lo replicara sin filtro, fue interpretado como un agravio directo a la identidad nacional, especialmente en un contexto de derrota deportiva reciente.
“La famosa hospitalidad argentina se tiene que acabar”
La reacción no se hizo esperar. Comunicadoras como Sofi Drehe, del programa La Trinchera, se sumaron al repudio público. “Me sorprendió, ¿no tiene asesores? Una artista de ese tipo, ¿que se burle de nosotros?”, lanzó Drehe, mientras su compañero de panel añadió insultos de grueso calibre que evidencian el nivel de enojo.
Drehe convocó a los asistentes que no puedan devolver sus entradas a que, en lugar de escuchar a Rosalía, coreen canciones de la banda T y la M —los himnos no oficiales que acompañaron a Argentina en el Mundial— como forma de protesta durante los conciertos.
Pero el enojo fue más allá. “La famosa hospitalidad argentina se tiene que acabar”, sentenció el colega de Drehe, quien incluso pidió a las autoridades argentinas deportar inmigrantes “de la forma más humillante posible. Que sientan lo que es el ICE en su ‘prime'”, en una escalada retórica que mezcla xenofobia con la coyuntura migratoria estadounidense.
Disculpa tardía y heridas abiertas
Ante la magnitud de la reacción, Rosalía salió a pedir disculpas a través de su cuenta de Instagram. “Le di compartir porque sonaba ‘La Perla’ y ni leí lo que ponía, mala mía. Perdón. Sólo tengo amor por Argentina”, escribió la cantante.
Sin embargo, el daño ya estaba hecho. Miles de argentinos han manifestado su molestia en redes sociales, y la campaña para que la artista devuelva el dinero de las entradas no cesa. La polémica también ha avivado un debate sobre los límites de la interpretación, la responsabilidad de las figuras públicas en redes sociales y la delgada línea entre la celebración deportiva y la ofensa cultural.











