Nacional
Rubén Rocha Moya no volverá a la gubernatura de Sinaloa, confirma Sheinbaum; llama a Congreso a elegir perfil con “honestidad y entrega”
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no regresará al ejercicio del Poder Ejecutivo estatal, confirmó este lunes la presidenta Claudia Sheinbaum, quien precisó que la licencia solicitada por el funcionario tiene carácter definitivo, sin que ello implique una renuncia formal a su puesto.
“Él pidió licencia definitiva, no es renuncia”, explicó Sheinbaum durante su conferencia matutina, al referirse al anuncio que el propio Rocha Moya hizo el fin de semana, cuando informó que se separaría del cargo por “más de 30 días” de manera indefinida. Con esta decisión, el gobernador con licencia no retomará sus funciones y el nuevo mandatario interino que designe el Congreso local se mantendrá al frente hasta el relevo constitucional que tendrá lugar tras las elecciones de junio de 2027.
La mandataria federal aprovechó la ocasión para hacer un llamado a los diputados de Sinaloa, a quienes pidió que el perfil elegido para ocupar la gubernatura interina reúna atributos de “capacidad, honestidad, profesionalismo y entrega al pueblo”.
El Congreso pospone la elección
Mientras tanto, el Congreso del Estado de Sinaloa decidió posponer este lunes la sesión extraordinaria en la que se tenía previsto designar al nuevo gobernador interino. La decisión, anunciada sin una nueva fecha programada, deja en suspenso el nombramiento y mantiene a Yeraldine Bonilla Valverde como encargada del despacho, tal como lo establece la Constitución local ante la ausencia del titular.
Las horas de idas y vueltas de Rocha Moya
El episodio que ha sacudido la política estatal se remonta al 1 de mayo pasado, cuando Rocha Moya solicitó su primera licencia para comparecer ante la Fiscalía General de la República (FGR), luego de que el gobierno de Estados Unidos lo señalara, junto con otros funcionarios, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa —acusaciones que el exgobernador ha calificado reiteradamente como “falsas”.
El viernes 21 de agosto, Rocha Moya sorprendió al anunciar su regreso a la gubernatura, pero menos de 34 horas después, en medio de un ambiente de fuertes críticas desde el propio oficialismo, volvió a pedir licencia. Fue entonces cuando la presidenta Sheinbaum publicó un mensaje en sus redes sociales en el que advertía que “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la nación”, en un claro posicionamiento sobre la controversia.
Sheinbaum: “No me parecía pertinente”
Durante su conferencia, la titular del Ejecutivo federal fue tajante al manifestar su desacuerdo con el regreso de Rocha Moya a la gubernatura, aunque aseguró que se enteró por los medios de comunicación.
“Me enteré por la publicación del propio gobernador. No tuve ningún conocimiento previo de que él quisiera regresar a ejercer sus funciones en el estado de Sinaloa. La verdad no me parecía pertinente, por decirlo menos. No es un asunto personal”, afirmó.
Sheinbaum negó que hubiera comunicación directa entre el gobierno federal y el entonces gobernador durante todo el episodio, y recalcó que su administración no tuvo injerencia ni en su retorno ni en su posterior decisión de separarse nuevamente del cargo.
“No he hablado con él, no pienso hablar con él y no sé qué lo llevó a tomar la decisión de regresar a ser gobernador y tampoco de pedir licencia nuevamente”, puntualizó la presidenta, en un mensaje que deja claro el distanciamiento político entre ambos y que sienta las bases para una transición atípica en Sinaloa, donde el Congreso local tendrá ahora la responsabilidad de definir el rumbo interino de la entidad.











