Internacional
Trump anuncia arancel del 50% a autos y acero canadiense a partir de 2027 y arremete contra su socio comercial
En un nuevo capítulo de la creciente tensión comercial entre Estados Unidos y Canadá, el presidente Donald Trump anunció este lunes la imposición de un arancel del 50 por ciento a las importaciones de automóviles, camiones de todos los tamaños, piezas automotrices y acero provenientes de su vecino del norte, con vigencia a partir del 1 de enero de 2027.
El mandatario estadounidense utilizó su plataforma Truth Social para lanzar una dura ofensiva verbal contra el gobierno canadiense, a quien acusó de mantener prácticas desleales durante años. “Canadá lleva años estafando a los Estados Unidos de América”, escribió Trump, quien añadió que los productos fabricados en territorio estadounidense quedarán exentos del gravamen.
La decisión se produce después de que ambos países fracasaran en alcanzar un acuerdo comercial el pasado viernes, y en un clima de mutuo señalamiento sobre quién es el responsable del estancamiento. La administración canadiense ya había anticipado su respuesta: el primer ministro Mark Carney confirmó el sábado que su país impondrá aranceles a partir del 8 de septiembre a una amplia gama de productos estadounidenses, en represalia por los gravámenes previos que Trump ya había aplicado a otros bienes.
“En materia de comercio, y también en otros aspectos, se encuentran entre las peores naciones del mundo con las que tratar. Se creen con derecho a todo y, sin embargo, nosotros no necesitamos a Canadá; son ellos los que nos necesitan”, agregó el presidente en su mensaje, elevando el tono de la disputa.
Represalias cruzadas y un T-MEC en la mira
El fin de semana pasado ya entraron en vigor aranceles estadounidenses que afectan exportaciones canadienses por un valor aproximado de 20 mil millones de dólares, abarcando sectores como el vino, el mobiliario, los productos lácteos, el cemento, la ropa, las cañas de pescar y el equipamiento de hockey. La nueva oleada de aranceles anunciada este lunes, sin embargo, golpea directamente el corazón de la industria manufacturera y siderúrgica, dos pilares de la economía canadiense.
Del lado canadiense, Carney ya ha dejado claro que no cederá ante lo que considera una provocación injustificada. Las represalias anunciadas para septiembre incluirían productos de alto valor simbólico y comercial, aunque los detalles concretos de la lista aún no han sido revelados en su totalidad.
La escalada arroja una sombra de incertidumbre sobre el futuro del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), el pacto que rige el comercio en América del Norte y que fue renegociado durante el primer mandato de Trump. Los analistas advierten que este tipo de medidas unilaterales socavan los mecanismos de solución de controversias del acuerdo y podrían desencadenar un efecto dominó que afecte también a México, el otro socio del bloque.











