Politica
Sheinbaum analiza invitación de Trump para que México se integre a su “Junta de Paz”

La presidenta Claudia Sheinbaum informó este martes que el gobierno mexicano analiza una invitación formal del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que México se incorpore a la denominada “Junta de Paz”, una iniciativa internacional lanzada recientemente por el mandatario estadounidense. La respuesta oficial se dará a conocer en los próximos días, luego de que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) realice una evaluación exhaustiva.
“Recibimos la invitación y la respuesta que dimos es que lo tenía que analizar la Secretaría de Relaciones Exteriores”, declaró Sheinbaum durante su conferencia matutina en Palacio Nacional. La mandataria vinculó explícitamente la decisión con la postura histórica de México en materia de política exterior: “Tiene que ver con esta decisión: México es un país que ha reconocido a Palestina como nación”.
Una junta en expansión con ambiciones globales
La “Junta de Paz” fue presentada por Trump hace apenas unos días con el objetivo declarado de supervisar la reconstrucción de Gaza. Sin embargo, el rápido interés por integrar a nuevos miembros —como México— ha llevado a analistas a preguntarse si la iniciativa aspira a trascender ese marco inicial.
Hasta el momento, forman parte del grupo Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Egipto, Qatar, Bahrein, Pakistán, Turquía, Hungría, Marruecos, Kosovo, Paraguay y Argentina. La posible adhesión de México, un actor con peso diplomático regional y tradición multilateralista, sería un paso significativo en la consolidación del foro.
¿Un contrapeso a la ONU?
Aunque originariamente enfocada en Gaza, fuentes cercanas a la administración Trump han señalado que el presidente visualiza a esta junta como un mecanismo potencial para suplir o complementar funciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), organismo que ha criticado en reiteradas ocasiones. La integración de países de diversos continentes sugiere una ambición de proyectarla como una plataforma de gobernanza global alternativa.
La delicada balanza de la diplomacia mexicana
La decisión que tome México pondrá a prueba el equilibrio de su política exterior. Por un lado, existe una relación bilateral crítica y compleja con Estados Unidos. Por otro, México mantiene una postura tradicionalmente a favor del multilateralismo y ha sido firme en su reconocimiento del Estado palestino, una posición que no necesariamente se alinea con la de todos los integrantes de la junta propuesta por Trump.
La respuesta de la SRE, por tanto, no solo evaluará los beneficios diplomáticos inmediatos, sino también las implicaciones de largo plazo: si participar en un foro promovido unilateralmente por Washington fortalece o debilita la posición internacional de México, y cómo se compatibiliza con sus principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos.