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Internacional

Casa Blanca desmiente categóricamente un choque entre Trump y su secretario de Defensa por escasez de municiones

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La Casa Blanca salió al paso este jueves de una información publicada por The Washington Post que aseguraba la existencia de un tenso enfrentamiento entre el presidente Donald Trump y su secretario de Defensa, Pete Hegseth, durante una reunión en Camp David, la residencia presidencial de descanso en Maryland, por la preocupante escasez de municiones en el contexto de la guerra con Irán.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, desmintió rotundamente la versión a través de su cuenta en la red social X, donde afirmó que el supuesto choque “nunca sucedió” y aseguró haber estado presente en la reunión. “El presidente Trump tiene mucho aprecio por el secretario Hegseth”, agregó la funcionaria, en un intento por zanjar las especulaciones.

El reporte que desató la polémica

Horas antes, The Washington Post había publicado una exclusiva en la que citaba a funcionarios presentes en el encuentro del viernes pasado, quienes describieron un momento de tensión cuando Trump recriminó a Hegseth por no haber sido informado oportunamente sobre el agotamiento de municiones en Oriente Medio. Según el diario, el mandatario habría expresado su frustración al considerar que el problema de abastecimiento “ya estaba resuelto”.

El periódico señaló que la escasez —particularmente de misiles guiados de largo alcance e interceptores para sistemas de defensa aérea como Patriot y THAAD— habría sido un factor determinante en la decisión de Trump de cancelar, en el último momento, “el mayor ataque desde la Segunda Guerra Mundial” contra Irán, tal como el propio presidente lo describió el lunes pasado.

Trump afirmó que había ordenado y posteriormente suspendido la ofensiva masiva a la espera del inicio de nuevas negociaciones sobre el estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más estratégicas del mundo.

La respuesta del Pentágono y la industria de defensa

Más allá del cruce de versiones, el conflicto ha puesto en evidencia la urgencia por reforzar los arsenales estadounidenses. El Pentágono y los principales fabricantes de defensa, como Lockheed Martin y RTX (antes Raytheon), han acelerado sus planes para aumentar la producción de armamento de precisión, aunque funcionarios y analistas advierten que el incremento significativo de la capacidad industrial tomará meses e incluso años.

A finales de julio, Hegseth compareció ante el Senado para solicitar un presupuesto adicional de al menos 67 mil millones de dólares, destinado tanto a reponer las reservas consumidas durante la guerra con Irán como a fortalecer la base industrial de defensa. El Pentágono ha alertado que el conflicto podría afectar la preparación militar de Estados Unidos frente a otros escenarios críticos, como una eventual confrontación con China o Rusia.

Un episodio con repercusiones políticas

El desmentido de la Casa Blanca no logra disipar por completo las dudas sobre la gestión de recursos militares en medio de una guerra de alta intensidad. El reporte de The Washington Post, aunque negado oficialmente, ha reavivado el debate sobre la transparencia en la toma de decisiones estratégicas y la capacidad de Estados Unidos para sostener operaciones militares simultáneas en múltiples frentes.