Internacional
El deshielo de los Himalayas: una “nueva normalidad” que amenaza a millones de personas
El desastre ocurrido esta semana en Nepal, donde un alud de hielo y rocas arrasó una zona montañosa, ha vuelto a poner el foco sobre una realidad que los científicos llevan años advirtiendo: los glaciares del Himalaya se están derritiendo a un ritmo sin precedentes, y las consecuencias ya son tangibles.
Si bien los expertos evitan atribuir este evento específico de manera directa y exclusiva al cambio climático antropogénico, todos coinciden en un punto: el calentamiento global está aumentando la probabilidad de que fenómenos de esta naturaleza ocurran con mayor frecuencia e intensidad. Y eso, advierten, pone en riesgo la seguridad de miles de millones de personas en la región.
El “tercer polo” se desmorona
La región del Hindu Kush Himalaya, conocida como el “tercer polo de la Tierra”, alberga más hielo glaciar que cualquier otro lugar fuera de las regiones polares. Sus más de 63 mil glaciares alimentan al menos diez grandes sistemas fluviales que sostienen la seguridad alimentaria, hídrica y energética de miles de millones de personas en Asia.
Pero ese inmenso reservorio de agua dulce está cambiando. “El aumento de las temperaturas está derritiendo los glaciares”, explicó a la prensa Saswat Sanyal, especialista en reducción del riesgo de desastres del International Centre for Integrated Mountain Development (ICIMOD), con sede en Katmandú.
Imágenes satelitales y testimonios de científicos en terreno confirman lo que muchos temían: el hielo se está desprendiendo en grandes bloques. “Realmente se ha desprendido una parte baja de un glaciar. Si miras las imágenes, es como si alguien hubiera cortado con un cuchillo enorme toda la parte inferior y se hubiera caído”, describió Jakob Steiner, geocientífico de la Universidad de Graz, actualmente radicado en Bangladesh.
Una aceleración que no cesa
Jonathan Bamber, profesor de glaciología en la Universidad de Bristol, explicó que el calentamiento en esta región no es homogéneo, pero sí acelerado. “La tasa de calentamiento se ha acelerado significativamente en las últimas cuatro décadas”, señaló. Aunque se trata de un promedio global, las variaciones regionales son notables: aproximadamente el 78 % del área glaciar, ubicada entre los 4.500 y 6.000 metros sobre el nivel del mar, está altamente expuesta al calentamiento.
Nepal, país que alberga ocho de los 14 picos del mundo que superan los 8.000 metros, es especialmente vulnerable. El deshielo no solo genera aludes y desprendimientos, sino que también incrementa el riesgo de inundaciones repentinas por el colapso de lagos glaciares, un fenómeno cada vez más documentado.
“La nueva normalidad”
Para Steiner, lo ocurrido en Nepal no es una excepción, sino un anticipo de lo que vendrá. “Lo que pasó ayer es, por desgracia, la nueva normalidad. A partir de aquí va a empeorar”, sentenció.
Bamber, por su parte, contextualizó el fenómeno dentro de una crisis climática más amplia: “El aumento del deshielo de los glaciares es una de las muchas consecuencias de vivir en un mundo que se calienta. Los incendios forestales sin precedentes en España y Francia, las olas de calor en Europa y las sequías más intensas y frecuentes son consecuencias de un sistema climático desequilibrado”.
Voluntad política, la pieza faltante
A pesar de que el Reino Unido, la Unión Europea y otros países han declarado la emergencia climática, las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando. Bamber fue contundente: “Una definición de emergencia es una amenaza existencial que requiere acción inmediata, pero aún no se ha hecho lo suficiente”.
El científico concluyó con un llamado a la acción: “Contamos con el conocimiento y la tecnología para afrontar la crisis climática. Lo que falta es voluntad política y visión. Si esto no se materializa, el deshielo de los glaciares será solo un aspecto de esta crisis provocada por el ser humano, y las consecuencias serán devastadoras”.











